El libro “Al final, las palabras” es tan literal que te va a sorprender

Durante su entrevista con MX Político, Antonio Malpica nos da una lección que nos dejó con la boca abierta

Por Miguel Ángel Lozano

Ciudad de México: “Al final, las palabras” es un libro de Antonio Malpica, que se puede tomar tan literal, que siempre va a tener la razón.

El escritor le dio una entrevista a MX Político en el marco de la 39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería en la que contó cómo es que puede escribir del amor en diferentes épocas de México al haber un océano entre una y otra.

En una silla postrada en medio de un stand de la Feria en el que se escuchan voces por doquier Malpica comienza a hablar de las atribuciones que se ha tomado como escritor de “Al final, las palabras”, aunque interrumpido por unos fans que le piden que les firme el libro, él continúa con su pensamiento.

“Me tomé atribuciones al escribir el libro porque son épocas muy distantes en las que se dan las historias de amor, y evidentemente más allá de lo que sepa de historia, siempre habrá algo ahí que puedas tomar para tu novela”.

Antonio cuenta que trata de hacer creer que las historias son reales, pero al mismo tiempo hacer de nuestro México un México cercano para los lectores, y que se sientan parte de ella.

El principal objetivo de Malpica, dice, es no dejarte indiferente con sus novelas, es siempre causar una emoción, la que sea que surja pero siempre con una.

Recuerda cuando sus lectores se le acercan y le dicen cómo les ha cambiado la forma de ver la lectura, dice que ha sido “la puerta al mundo de los libros” para muchos, y considera que es motivo de orgullo y que siempre lo cuenta porque se siente bien por eso.

A una pregunta sobre las nuevas tecnologías y si considera que han venido a cambiar la relación humana, sobre todo para encontrar el amor, dice que no, una respuesta que asombra al ser un escritor y amante de las letras.

Y es que el argumento que da es el mejor que he escuchado en años, Malpica dice que aunque las nuevas tecnologías han venido a cambiar la forma de relacionarse físicamente, en el mundo de las letras no cambia mucho.

“Antes las cartas de amor viajaban de banca en banca (haciendo alusión a las de los salones en la escuela), ahora viajan por bytes (usada en las nuevas tecnologías) pero al final el objetivo es el mismo”, dice, “el conquistar a la otra persona”.

Esta respuesta me regresa a su libro y al primer párrafo que escribí en este artículo, “Al final, las palabras”, al final las palabras siguen ahí y aunque la forma de distribuirse es distinta, al final son las mismas, con mismos objetivos y con las mismas reglas.

El autor de este libro maravilloso nos da una lección, y nos deja una reflexión “Si les dices a los jóvenes que son más efectivas las cartas escritas que los mensajes de texto, seguro regresan”.

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