Negocia el Jefe Diego pagar sólo 5 años de predial

Desde 1993 el brillante jurista no paga al ayuntamiento de Colón, Querétaro, el impuesto predial por uno de sus predios

 

Redacción MX Político. -  La crisis recaudatoria de los municipios de México, en lo que se refiere al único instrumento impositivo formal con el que cuentan, como lo es el impuesto predial, que es un impuesto trasladado -hay que decirlo-, aflora en esta controversia en la que se ve envuelto Diego Fernández de Cevallos.

Cabe aclarar que el impuesto predial es un impuesto estatal trasladado por las entidades para su cobro a los gobiernos municipales, garantizando la permanencia de sus aparatos de gobierno y de administración de estos, frente a la perpetua crisis en que se encuentran.

Hay algunos casos -los menos- que son municipios ricos, que tienen mucha forma de recaudación. Nunca será lo mismo por ejemplo, un municipio de la sierra de Guerrero, a una alcaldía de la Ciudad de México, o un municipio conurbado mexiquense; en estos últimos se tiene la capacidad hasta de prestarle a su entidad federativa correspondiente; recaudan por impuestos (predial) y por aprovechamientos (los organismos operadores del agua potable). Y sí hay cierta eficiencia en la recaudación del impuesto aquí.

Tampoco nunca será lo mismo, por ejemplo, un municipio de Chiapas en su región lacandona, a uno de Sinaloa, por decirlo así; en este último aunque el tema de la recaudación sigue ineficiente, pues los municipios no lo saben ni lo pueden cobrar. Pero les cargan la mano a los ciudadanos, convertidos en usuarios, en el servicio de agua potable y alcantarillado que ofrecen los organismos paramunicipales. Ahí se “ponen a mano” los ayuntamientos, de lo que no logran recaudar en el cobro del predial.

Allá el cobro del agua potable es tan eficiente como el de un banco y el servicio, a pesar de que abunda el recurso hídrico, es caro. El servicio es cortado, mediante artilugios de plomería, cuando no es liquidado a tiempo el recibo; aun cuando esto resulta ser anticonstitucional.

Pero en ese estado el agua abunda; …hay once ríos de gran caudal…. Pero ¿Donde no hay agua?;…¿De dónde echan mano los ayuntamientos para mantenerse?.

 

Y es que los municipios no saben, no pueden o quizá no deban cobrar un impuesto como tal, pues han mostrado el grado de inmadurez, incapacidad histórica, marasmo o descuido, para ejecutar esta actividad (recaudación o cobro del impuesto predial) que debiera ser, desde la promulgación de la Constitución de 1917 que hoy nos rige, el medio fundamental para su manutención y ejecución de obras y programas.

El artículo 115 constitucional surge con ese ordenamiento principalísimo, pero hasta la fecha, a 102 años de vida, la figura del municipio es cuestionada incluso en algunas entidades del país y no logra fraguar en los fines para lo que fue establecido: administración eficaz de las comunidades agrupadas en municipios y control del orden público en sus delimitaciones geográficas.

Ninguna de las dos se cumple en un alto porcentaje de los 2, 457 municipios mexicanos; sobre todo en los considerados rurales.

Valdría la pena escuchar o analizar un trabajo de Diego Fernández de Cevallos, el jurista y el político, sobre la pertinencia en algunas regiones del país de la figura jurídica del municipio.

Como buen constitucionalista que es, sería interesante escuchar de parte del “Jefe Diego”:

¿Cuál sería su propuesta para resolver el problema de la nula recaudación del impuesto predial en algunos de esos gobiernos municipales?

¿Cómo mantener a un aparato de seguridad pública para mantener el orden y la paz pública en regiones recónditas sin el presupuesto mínimamente suficiente para pagarle a esos dos o tres agentes policiales; para que puedan ofrecer su vida protegiendo la del resto de la comunidad sin necesidad de caer en la tentación de recibir propinas de los malandrines del crimen organizado?

 

 

 

 

Diego Fernández no paga impuesto por su predio denominado “El Estanco”, en el municipio de Colón, Querétaro, desde que dejó de ser figura de la política local queretana y se volvió “caballo de grandes pistas” del escenario político nacional en la Ciudad de México, gracias al “vuelo” que le dio Carlos Salinas de Gortari, con sus “referencias verbales” hacia él (el “Jefe Diego”), como por las numerosas ocasiones en que la Presidencia de la República lo “aceptó“ para negociar a nombre del Partido Acción Nacional (PAN) de 1989 a 1994;… ya no quiso pagar el impuesto predial.

Aunque sus numerosas inversiones, expuestas a la luz pública desde hace muchos años, como la de Punta Diamante en Acapulco, hacen presumir que posee los medios a suficiencia, para solventar sus compromisos inherentes a la propiedad pública.

El presidente municipal de Colón, Querétaro, explicó que representantes de Diego Fernández de Cevallos le han dicho que, por una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el ayuntamiento sólo puede cobrar cinco años de impuestos.

"Gente de su despacho nos dice que esa sentencia nos pide como municipio no cobrar los años anteriores, ese es el primer tema al que nos enfrentamos, si es eso, la cantidad va a bajar considerablemente, yo estoy tratando de cobrar lo más que se pueda (...) Aproximadamente hay una corrida sin ningún privilegio. son como 31 millones de pesos, pero yo trato de cobrar lo más que se pueda", puntualizó.

 

Por lo que de un adeudo de más de 946 millones de pesos que se le calculó al ex legislador queretano, sumando las multas y recargos de 26 años de no pagar el referido impuesto,  se podría liquidar con sólo 31 millones de pesos.

 

Aún así, el jurista argumentó este lunes al periódico El Universal: “No debo ni un solo centavo de predial, no soy un consentido ni beneficiado del gobierno”.

 

Un tuit de la periodista de Grupo Milenio, Azucena Uresti, hace albergar la posibilidad de que sí pague su obligación al gobierno, aunque en un monto negociado:

 

 

 

 

 

 

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