Grupo Frida: Los desenterradores de las fosas clandestinas en Nayarit

La dirigente de la organización detalló a Proceso sus sentimientos al encontrar restos humanos y que la fiscalía del estado no recolecte la evidencia que han desenterrado

Por: Patricia Davila /Apro

SAN BLAS, Nay. (proceso).- Siria Zúñiga Godínez, dirigente del Grupo Frida –dedicado a la búsqueda de tumbas clandestinas– se muestra abatida. Le duele que la Fiscalía General del Estado no recolecte la evidencia de los restos localizados por ella y sus compañeros en esas fosas y en los campamentos de sicarios del 10 de octubre a la fecha.

Zúñiga Godínez lleva un registro de la mayoría de los objetos abandonados. Sabe que cada artículo encontrado es un indicio que puede ayudar a identificar a una víctima o a un victimario. Desde hace meses realiza lo que en ciencia forense llaman “fijación fotográfica y de video. Recolección y custodia de objetos”. Lleva una bitácora en la cual anota el sitio, la hora y las circunstancias en que el Grupo Frida descubre una fosa o campamento.

Reconocer alguna de las prendas –­dice– es una forma en que algún padre que esté buscando a su hijo puede dar con su paradero. Para ella, la búsqueda de tumbas clandestinas comenzó el 12 de septiembre de 2017 a las 22:30 horas, noche negra para los habitantes de esta población costera. Narra: “Nos encontrábamos reunidos en casa tomando café, cuando escuchamos personas gritando, el sonido de motos para un lado y para otro, vehículos que pasaban a toda velocidad. Cuando salimos, me dijeron que estaban levantando gente, que llevaban muchos.

“Le pedí a mi hermana que me llevara al centro para ver a mi hijo que vive solo. Me llevó. Al llegar al bulevar nos paramos en seco y nos pegamos en el macholito porque en ese momento iba saliendo del pueblo un convoy de 13 camionetas blancas con torretas encendidas. En las puertas traían letras negras con una abreviatura: CJNG. “Al mismo tiempo, por el arco de piedra que se encuentra a la entrada de San Blas, venían dos camionetas de la Marina: una se quedó en medio de los vehículos y la otra al final. Dentro de las camionetas del CJNG se escucharon gritos. Eran camionetas de doble cabina; algunas completamente cerradas.  De San Blas, el convoy de sicarios del CJNG se fue a las rancherías aledañas. En todos levantaron gente, sostiene la entrevistada.

Las primeras fosas

El 10 de octubre, semanas después del levantón en San Blas y las rancherías aledañas se detectó la primera fosa clandestina en el predio El Carrizal, en la localidad La Libertad, a 10 kilómetros de San Blas. Tenía cuatro cuerpos masculinos. Las buscadoras no supieron quiénes eran porque, asegura Siria, la fiscalía se los llevó sin levantar ninguna evidencia. Sin embargo, las integrantes del Grupo Frida encontraron en el lugar collares, partes de una motocicleta, carros quemados, dos uniformes –uno de doctor y otro militar–, un impermeable de niño rosa, carteras, cachuchas, sandalias, ropa de mujer, unos guaraches de piel.

También recogieron documentos mojados, un libro con mapas impresos del estado de Nayarit, cintos, muchas sogas con las que los sicarios amarraban a sus víctimas, cinta canela, un comal y varias ollas. En ese momento empezó a tomar registro de la mayoría de los objetos abandonados. No sabe si pertenecen a las víctimas o a los victimarios. El grupo cambió el rumbo de la búsqueda y el 13 de octubre encontraron un auto Honda como a un kilómetro del campamento, en el predio Carlos Luna: también encontraron partes de motocicleta tiradas, varias prendas –incluidos un zapato, una camisa y un pantalón– y un celular quemado, que Siria muestra a la reportera. Ella quiere que la autoridad lo abra para que analice su memoria.

Cerca del lugar estaba otro campamento. Ahí localizaron dos autos, colchonetas, dos uniformes militares y uno de marino, latas, mucha ropa de mujer, cosméticos, bolsos, maletas. Pantalones colgados de los árboles de mango. Allí dormían debajo de los árboles. Cinco días después, el 18 de octubre, Siria y sus compañeras encontraron otra fosa en El Catrín, incluso entrega a la reportera un video con que registra el hallazgo. El 31 de octubre, a 60 metros de la primera fosa, el Grupo Frida encontró otra fosa.

Nuevos indicios

A Siria Zúñiga le llama la atención que en todos los campamentos haya medicamentos para la gastritis, como omeprazol, o para la tos, ambroxol y pastillas de naproxeno. El grupo regresó al Carrizal el 19 de octubre, donde nueve días antes encontraron la primera fosa. Lo hizo por el lado de La Libertad, donde descubrieron otra fosa a 80 metros de la anterior, con cuatro cuerpos. El día 20 las buscadoras caminaron hacia La Guinea, el primer indicio fue el hallazgo de una camioneta blanca con redilas con un logo de la palabra “Novillo”. En el cristal del lado izquierdo “había un casco nuevecito, partes de moto nuevas, tenis de doctor, una lona verde, un pico, una pala y un serrucho. Encontramos muchos uniformes de la policía de Nayarit. Ese mismo día hicimos el reporte a la fiscalía. Los agentes llegaron hasta el 25 de octubre.

Nuevamente presentaron un reporte a la fiscalía nayarita. Poco después, el grupo se enteró de que uno de los cuerpos era el de un comandante de la Policía estatal.El día 25 la fiscalía quedó de llegar a las ocho de la mañana al lugar: arribaron dos horas después: los del Servicio Médico Forense lo hicieron a las 11. Y aunque llevaron perros rastreadores –gracias a los cuales localizaron dos fosas más–, los peritos reportaron que no encontraron indicios.

Siguen las desapariciones

Grupo Frida es independiente. Sus integrantes suelen desplazarse en motocicletas prestadas o pidiendo aventón. El 25 de octubre terminaron con la extracción de los cuerpos y continuaron su búsqueda. Encontraron más indicios en otros campamentos. El día 29 encontramos sólo prendas, en otro campamento, así como camisas, pipas de fumar, envolturas con mota, documentos de una camioneta con el nombre de Aldo Medina Víctor expedida en San Blas. Lo notificamos a la fiscalía, pero no supimos más de esos documentos.

Y continúa: “El día 31 de octubre regresamos a El Catrín, donde habíamos estado el día 18. Localizamos una fosa con una persona de pelo negro con playera azul. Estaba de lado. A él, como a muchos, lo amordazaron con un pedazo de su propia camisa. Se recuperó el cuerpo por la noche. Otro día, personal de la fiscalía regresó con los caninos, pero éstos no detectaron más fosas. El 6 de diciembre las integrantes del Grupo Frida encontraron el cuerpo de un maestro de la escuela de Sacualpan en el predio llamado Potrerillos. Estaba a la intemperie. Un mes después, el martes 9 de enero en el predio La Loca localizaron un tenis al pie de una brecha. Al revisar el lugar descubrieron el par dentro de una fosa, donde también había un antebrazo y los dedos de una mano y otro par de tenis.

Los dueños del predio sospechan que hay más fosas y le piden a Siria que regrese. Al cierre de edición, Siria envió a Proceso información sobre las 11 personas desaparecidas la noche del jueves 25 de enero; de ellas cinco fueron asesinadas en menos de dos horas. Del resto no se sabe nada.

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